Este proyecto surgió a partir de una serie de collages rápidos realizados con imágenes y recortes provenientes de revistas, libros y materiales impresos. El ejercicio buscaba explorar la composición intuitiva, la relación entre imagen y textura, y la construcción de narrativas visuales desde el ensamblaje espontáneo.
A partir de estos collages, se desarrolló una colección de portadas de libros donde cada composición funcionó como punto de partida conceptual y gráfico. El proyecto permitió experimentar con contraste, escala, superposición y ritmo visual, entendiendo el collage como una herramienta editorial capaz de comunicar atmósferas, géneros y emociones sin recurrir a imágenes literales.
Más que buscar composiciones perfectas, el ejercicio se centró en la rapidez, el azar y la sensibilidad visual, permitiendo que las relaciones entre fragmentos generaran nuevas lecturas e identidades gráficas para cada portada.

Este proyecto surgió a partir de una serie de collages rápidos realizados con imágenes y recortes provenientes de revistas, libros y materiales impresos. El ejercicio buscaba explorar la composición intuitiva, la relación entre imagen y textura, y la construcción de narrativas visuales desde el ensamblaje espontáneo.
A partir de estos collages, se desarrolló una colección de portadas de libros donde cada composición funcionó como punto de partida conceptual y gráfico. El proyecto permitió experimentar con contraste, escala, superposición y ritmo visual, entendiendo el collage como una herramienta editorial capaz de comunicar atmósferas, géneros y emociones sin recurrir a imágenes literales.
Más que buscar composiciones perfectas, el ejercicio se centró en la rapidez, el azar y la sensibilidad visual, permitiendo que las relaciones entre fragmentos generaran nuevas lecturas e identidades gráficas para cada portada.
