Una pintura acrílica abstracta, sin intención narrativa, terminó siendo el cartel de Madama Butterfly de Puccini. Fue una decisión intuitiva: los tonos pasteles y las capas superpuestas ya cargaban con la misma fragilidad que atraviesa la ópera.
Madama Butterfly es la historia de Cio-Cio-San, una joven japonesa que espera el regreso de quien la abandonó con una fidelidad que termina destruyéndola. Lo más pesado siempre queda debajo de la superficie. El cartel no ilustra la obra, la habita.


Una pintura acrílica abstracta, sin intención narrativa, terminó siendo el cartel de Madama Butterfly de Puccini. Fue una decisión intuitiva: los tonos pasteles y las capas superpuestas ya cargaban con la misma fragilidad que atraviesa la ópera.
Madama Butterfly es la historia de Cio-Cio-San, una joven japonesa que espera el regreso de quien la abandonó con una fidelidad que termina destruyéndola. Lo más pesado siempre queda debajo de la superficie. El cartel no ilustra la obra, la habita.

