Este proyecto consistió en el diseño de la cartelera mensual de octubre para el Centro Cultural de España, partiendo de una direccion-creativa enfocada en lo análogo como respuesta a la saturación de lo digital.
La propuesta explora el uso de la crayola como recurso gráfico principal, recuperando una estética manual, espontánea y expresiva que remite a lo táctil y lo imperfecto. La ilustración, de autoría propia, se convierte en el eje visual del proyecto, reforzando esta intención de cercanía y autenticidad en la comunicación.
A nivel tipográfico, se planteó una ruptura intencional con las retículas tradicionales, permitiendo que el texto se desplace, se superponga y dialogue de manera más libre dentro del formato. Esta decisión buscó generar una composición dinámica que acompañara la diversidad de actividades culturales, sin perder claridad en la información.
El proyecto también incorpora una exploración material a través del doblez y la impresión, donde la cartelera funciona como una pieza plegada que, al abrirse, revela un póster interior. Este recurso amplía la experiencia del usuario, transformando un soporte informativo en un objeto interactivo y coleccionable.
El resultado es una pieza editorial que equilibra estructura y expresión, donde lo análogo, lo tipográfico y lo material se integran para construir una comunicación más flexible, sensible y contemporánea.
Si quieres, te puedo hacer una versión todavía más “discurso de tesis” conectándolo con lo de lo análogo vs digital o incluso con estética decolonial 👀







Este proyecto consistió en el diseño de la cartelera mensual de octubre para el Centro Cultural de España, partiendo de una direccion-creativa enfocada en lo análogo como respuesta a la saturación de lo digital.
La propuesta explora el uso de la crayola como recurso gráfico principal, recuperando una estética manual, espontánea y expresiva que remite a lo táctil y lo imperfecto. La ilustración, de autoría propia, se convierte en el eje visual del proyecto, reforzando esta intención de cercanía y autenticidad en la comunicación.
A nivel tipográfico, se planteó una ruptura intencional con las retículas tradicionales, permitiendo que el texto se desplace, se superponga y dialogue de manera más libre dentro del formato. Esta decisión buscó generar una composición dinámica que acompañara la diversidad de actividades culturales, sin perder claridad en la información.
El proyecto también incorpora una exploración material a través del doblez y la impresión, donde la cartelera funciona como una pieza plegada que, al abrirse, revela un póster interior. Este recurso amplía la experiencia del usuario, transformando un soporte informativo en un objeto interactivo y coleccionable.
El resultado es una pieza editorial que equilibra estructura y expresión, donde lo análogo, lo tipográfico y lo material se integran para construir una comunicación más flexible, sensible y contemporánea.
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