La palabra TOCAAAN nace de mi abuelo, quien siempre bromeaba con el mismo chiste y aun así lograba sacarnos una sonrisa. Cada vez que la lavadora dejaba de lavar, hacía el mismo sonido que el timbre de la puerta. Entonces, él, sabiendo que era la lavadora, gritaba ¡TOCAAAN!, obligándonos a abrir la puerta para descubrir que no había nadie del otro lado.




La palabra TOCAAAN nace de mi abuelo, quien siempre bromeaba con el mismo chiste y aun así lograba sacarnos una sonrisa. Cada vez que la lavadora dejaba de lavar, hacía el mismo sonido que el timbre de la puerta. Entonces, él, sabiendo que era la lavadora, gritaba ¡TOCAAAN!, obligándonos a abrir la puerta para descubrir que no había nadie del otro lado.



